IVA soportado: quién puede deducirlo y qué requisitos deben cumplirse

La deducción del IVA soportado es una de las cuestiones fiscales más importantes para empresas y autónomos. Cuando un profesional compra bienes o contrata servicios para desarrollar su actividad, normalmente paga IVA en esas facturas. La pregunta es si puede recuperar ese IVA descontándolo del IVA que repercute a sus clientes.

La respuesta general es sí, pero no siempre. El derecho a deducir exige cumplir requisitos materiales y formales. No basta con tener una factura. Tampoco basta con que el gasto exista. La compra debe estar vinculada a operaciones que generen derecho a deducción y debe quedar correctamente documentada y registrada.

Espacio Pymes recuerda que el derecho a deducir procede únicamente en la medida en que los bienes y servicios adquiridos se utilicen en la realización de operaciones que originan derecho a deducción. Además, la normativa exige cumplir formalismos relativos a factura, libros registro y autoliquidaciones. 

Qué es el IVA soportado

El IVA soportado es el IVA que una empresa o profesional paga cuando compra bienes o contrata servicios.

Por ejemplo:

  • Un autónomo compra un ordenador.
  • Una sociedad contrata asesoría.
  • Una tienda adquiere mercancía.
  • Un restaurante compra maquinaria.
  • Una empresa paga alquiler de oficina.
  • Un profesional contrata software.

En cada factura, el proveedor repercute IVA. Esa cuota es IVA soportado para quien compra.

Diferencia con IVA repercutido

El IVA repercutido es el que la empresa cobra a sus clientes en sus propias ventas o servicios.

La declaración de IVA compara ambas magnitudes:

  • IVA repercutido a clientes.
  • IVA soportado en compras y gastos.

Si el IVA repercutido es mayor, se ingresa la diferencia. Si el IVA soportado es superior, puede generarse un saldo a compensar o devolver según el caso.

Quién puede deducirse el IVA soportado

Pueden deducirse el IVA soportado los sujetos pasivos que tengan condición de empresarios o profesionales y hayan iniciado la realización habitual de entregas de bienes o prestaciones de servicios propias de su actividad. También pueden deducirse determinadas cuotas soportadas antes del inicio habitual de la actividad, siempre que se cumplan los requisitos. 

Empresarios y profesionales

Aquí se incluyen, por ejemplo:

  • Autónomos.
  • Sociedades mercantiles.
  • Profesionales liberales.
  • Comerciantes.
  • Empresas industriales.
  • Prestadores de servicios.
  • Arrendadores sujetos a IVA.

Lo importante no es solo estar dado de alta, sino actuar como empresario o profesional a efectos del impuesto.

Gastos anteriores al inicio de actividad

Una persona puede soportar IVA antes de emitir su primera factura.

Por ejemplo:

  • Reforma de local.
  • Compra de maquinaria.
  • Diseño de web.
  • Asesoramiento inicial.
  • Equipamiento.
  • Licencias.
  • Publicidad de lanzamiento.

Estas cuotas pueden ser deducibles si existe intención real de destinar esos bienes o servicios a una actividad económica y se cumplen las condiciones documentales y temporales.

La clave: utilizar el gasto en operaciones con derecho a deducción

La deducción no depende únicamente de quién compra, sino de para qué se compra.

Operaciones que permiten deducir

En general, permiten deducir las compras destinadas a operaciones sujetas y no exentas de IVA.

Por ejemplo, una empresa que vende productos con IVA puede deducir el IVA soportado en bienes y servicios necesarios para esas ventas.

Operaciones exentas o sin derecho

Si una actividad realiza operaciones exentas sin derecho a deducción, el IVA soportado puede no ser deducible o puede estar limitado.

Esto ocurre en ciertos sectores y servicios donde el IVA tiene reglas específicas.

Uso mixto

Algunos bienes pueden utilizarse para fines profesionales y personales.

En esos casos, la deducción debe ajustarse al grado de afectación real a la actividad, siempre que la normativa lo permita y pueda acreditarse.

Quién no puede deducirse el IVA

No pueden deducirse cuotas soportadas por adquisiciones realizadas sin intención de utilizarlas en actividades empresariales o profesionales, aunque después se afecten total o parcialmente a dichas actividades. Tampoco pueden deducirse las cuotas de bienes o servicios destinados exclusivamente a operaciones no sujetas reguladas en la normativa del impuesto. 

Compras personales

Si un autónomo compra un bien para uso personal, no puede deducir el IVA simplemente porque tenga actividad económica.

Gastos sin relación con ingresos

Un gasto puede tener factura y pago, pero si no se relaciona con la actividad, la deducción es débil.

Actividades sin derecho

Algunas actividades exentas o no sujetas generan limitaciones. Conviene revisar cada caso con detalle.

Requisitos formales para deducir

La normativa exige cumplir formalismos. Si se incumple alguno, Hacienda puede posponer la deducción hasta que se subsanen los defectos. 

Factura original

En compras interiores, el documento básico es la factura original del proveedor, siempre que cumpla todos los requisitos exigidos. 

Esa factura debe incluir, entre otros datos:

  • Número y serie.
  • Fecha.
  • Datos del emisor.
  • Datos del destinatario.
  • NIF.
  • Descripción.
  • Base imponible.
  • Tipo de IVA.
  • Cuota.
  • Total.

Adquisiciones intracomunitarias

En adquisiciones intracomunitarias de bienes, se necesita la factura original del proveedor. 

También deberá tratarse correctamente la autorrepercusión del impuesto cuando proceda.

Importaciones

En importaciones, el documento relevante es aquel en el que consta la liquidación practicada por la Administración al pasar por aduana, como el modelo 031. 

Inversión del sujeto pasivo

En operaciones con inversión del sujeto pasivo, debe disponerse de la factura del proveedor y registrar correctamente la operación. 

El libro registro de IVA soportado

No basta con tener la factura guardada. La normativa exige que la factura esté incluida en el libro registro de IVA soportado del periodo de liquidación correspondiente para poder ejercitar el derecho a deducción. 

Por qué es tan importante

El libro registro permite a Hacienda comprobar:

  • Qué factura se deduce.
  • En qué periodo.
  • Qué proveedor la emitió.
  • Qué base y cuota contiene.
  • Si existe duplicidad.
  • Si se ha registrado correctamente.

Errores habituales

  • No registrar la factura.
  • Registrar una cuota incorrecta.
  • Duplicar el gasto.
  • Usar una fecha equivocada.
  • Registrar como deducible un gasto no afecto.
  • No conservar el documento.

Plazo para ejercer la deducción

El IVA soportado debe incluirse en las casillas de IVA deducible de la declaración del periodo de devengo o en declaraciones posteriores, con el límite de los cuatro años siguientes. 

Qué significa en la práctica

Si recibimos una factura deducible y no la incluimos en el trimestre correspondiente, podemos deducirla más adelante dentro del plazo.

No conviene dejarlo para después

Aunque exista margen, lo mejor es llevar una contabilidad ordenada y deducir correctamente en el periodo adecuado.

Prescripción y pérdida de oportunidad

Si se deja pasar el plazo máximo, podemos perder el derecho a deducir esa cuota.

Factura correcta no significa gasto deducible

Este punto es esencial.

Una factura formalmente correcta es necesaria, pero no siempre suficiente.

Debe existir afectación a la actividad

La compra debe estar relacionada con operaciones que generan derecho a deducción.

Debe ser necesaria o razonable

No se exige siempre una necesidad absoluta, pero sí una conexión económica con la actividad.

Debe poder probarse

En caso de revisión, debemos poder explicar por qué ese gasto se vinculaba al negocio.

Ejemplos de gastos con mejor defensa

Material de oficina

Papel, impresora, tóner, ordenador o licencias informáticas suelen tener una relación clara con muchas actividades.

Alquiler de local

Si el local se utiliza exclusivamente para la actividad, la afectación suele ser más evidente.

Servicios profesionales

Asesoría, consultoría, diseño o mantenimiento pueden ser deducibles cuando se vinculan al negocio.

Publicidad

Campañas, anuncios o material promocional tienen relación directa con captación de clientes.

Mercancía

En una actividad comercial, el IVA soportado en compras destinadas a la reventa suele ser deducible.

Gastos con mayor riesgo

Vehículos

La deducción del IVA de vehículos exige especial cuidado por el posible uso mixto.

Comidas

Deben cumplir requisitos estrictos y demostrar relación con la actividad.

Viajes

Deben estar justificados con agenda, reuniones, ferias o desplazamientos profesionales.

Teléfono e internet

Si existe uso personal y profesional, conviene separar líneas o justificar el porcentaje.

Vivienda

Cuando la actividad se desarrolla en casa, hay que revisar muy bien la afectación de cada gasto.

Prorrata de IVA

Cuando una empresa realiza operaciones con derecho a deducción y operaciones que no lo generan, puede entrar en juego la prorrata.

Qué busca la prorrata

Evita que se deduzca todo el IVA cuando parte de la actividad no da derecho a deducir.

Cómo afecta

La empresa solo podrá deducir un porcentaje del IVA soportado según el peso de sus operaciones con derecho a deducción.

Necesidad de seguimiento

Estos cálculos deben revisarse periódicamente para evitar errores en regularizaciones.

Qué pasa si Hacienda detecta un defecto formal

Espacio Pymes indica que, si se incumplen ciertos requisitos formales, Hacienda puede posponer la deducción hasta que el contribuyente subsane los defectos. 

Ejemplo

Si una factura no contiene todos los datos necesarios, puede solicitarse al proveedor una factura rectificativa.

No todos los defectos tienen el mismo efecto

Algunos errores pueden corregirse. Otros pueden debilitar mucho el derecho si no se acredita la operación.

Cómo organizar la documentación

Guardar facturas originales

Deben conservarse de forma ordenada y accesible.

Separar facturas deducibles y no deducibles

No todo gasto con IVA debe ir a deducción.

Revisar datos fiscales

Nombre, NIF y dirección deben coincidir con el sujeto que deduce.

Conciliar pagos

Aunque el pago no siempre sea requisito formal de deducción, ayuda a probar la realidad de la operación.

Digitalizar con criterio

La documentación digital debe ser legible y conservarse correctamente.

Errores frecuentes

Deducir tickets sin factura completa

En muchas operaciones, la factura simplificada no basta.

Deducir gastos personales

Tener actividad no convierte cualquier compra en profesional.

No registrar la factura

Sin libro registro correcto, la deducción puede retrasarse.

Deducir fuera de plazo

El límite de cuatro años debe respetarse.

No revisar actividades exentas

Puede haber limitaciones por prorrata o por ausencia de derecho.

Mezclar cuentas personales y profesionales

Dificulta la prueba y el control.

Qué debería revisar una pyme cada trimestre

Antes de presentar el IVA, recomendamos comprobar:

  • Facturas recibidas.
  • Datos fiscales.
  • Afectación a la actividad.
  • Registro contable.
  • Libro de IVA.
  • Operaciones intracomunitarias.
  • Importaciones.
  • Inversión del sujeto pasivo.
  • Facturas rectificativas.
  • Gastos de riesgo.
  • Plazos pendientes.

Una revisión de 30 minutos puede evitar errores caros.

Puede deducirse el IVA soportado quien actúa como empresario o profesional y utiliza los bienes o servicios adquiridos en operaciones que generan derecho a deducción.

Pero ese derecho exige cumplir requisitos materiales y formales: factura correcta, afectación a la actividad, inclusión en el libro registro y declaración dentro del plazo permitido. 

La deducción del IVA no se gana solo pagando una factura. Se gana demostrando que la compra pertenece al negocio, está bien documentada y se declara correctamente.

Para autónomos y pymes, la mejor defensa es una contabilidad ordenada desde el primer día.

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